Una multitud seguía a Jesús regularmente junto a sus discípulos. Sin embargo un día Jesús se volvió a la multitud que lo seguía porque hacía milagros, por los panes y los peces, y les dijo:
"Si alguno quiere ser mi discípulo, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame"... desde ese día muchos dejaron de seguirlo.
Jesús nos invita a seguirlo también este día, pero eso implica cumplir con los tres requisitos que él mismo indicó.
Te invito a dar el primer paso: dicidir seguirlo a él y reconocerlo con el Señor (autoridad) de tu vida.
Puedes pedir ayuda al grupo de oración que se reúne lunes, miércoles y viernes (segundo recreo) en el gimnasio.
Atte,.
Pr. Miguel A. Lineros
Profesor Educ. Cristiana CCQ
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